Visión integral

Desde siempre el ser humano ha intentado entender y explicar su propia naturaleza. Tanto en oriente como en occidente se han desarrollado teorías al respecto. Nosotros proponemos empezar a mirar de forma integrativa estas dos vertientes.

De ésta forma proponemos un abordaje del ser humano según algunas disciplinas que correspondientemente se ocupan, según su sistema de pensamiento particular, de algún aspecto o de la totalidad de nuestra naturaleza.

En la filosofía oriental el Tao, 道dào en chino, se refiere al origen de todo, pero también puede entenderse como “el camino” o “la doctrina”, que en el budismo se lo conoce como el Dharma.

Los sistemas de pensamiento occidental tiene conceptos de universalidad desde lo filosófico, religioso y desde la física, que de alguna manera se puede comparar o relacionar con el concepto del Tao.

Tomando en cuenta este punto de vista del Tao,  la medicina tradicional china propone el abordaje del ser humano como la interacción de “los tres tesoros”, san bao (三宝): el jing, el qi y el shen.

El jing es la energía esencial, físicamente la más densa, contraria al shen que es la más volátil. El qi es la energía vital, la que se encuentra en movimiento y fluye entre el jing y el shen. Cada uno de estos conceptos se los entiende en relación al resto y funcionalmente están relacionados entre sí.

En occidente, sin embargo, se ha entendido al ser humano con un componente físico y otro psíquico. En el primero se considera al cuerpo, con sus sentidos, las respuestas físicas motrices orientadas a la interacción con el medio y con los otros. En el aspecto psicológico, en cambio se considera a la mente, sus percepciones, los pensamientos y las emociones.

Los conceptos del san bao no se correlacionan directamente a la idea de cuerpo y mente, sino que, en todo caso, serían el intermedio entre estos.

Así el jing es la esencia misma, directamente relacionada con el todo (Tao) que da lugar al cuerpo-mente. El shen, es la energía resultante del cuerpo-mente en acción y en conexión con el todo (Tao), que se relaciona con la conciencia, el “alma”, o lo “espiritual”. Finalmente el qi es la energía vital, es la que permite que el jing haga el “camino” hacia el shen, a través del cuerpo-mente.

Desde esta perspectiva, tanto en oriente como en occidente se desarrollaron disciplinas, desde sus perspectivas particulares, que buscan entender, equilibrar y encaminar, de la mejor forma, al ser humano hacia lo que cada cual entiende como el fin último según cada sistema de pensamiento, sea filosófico o religioso.

El yoga, por ejemplo, que significa literalmente unión, trabaja con el cuerpo-mente, preparándolo para la meditación, busca el flujo de la energía vital, a la que llama prana, similar al concepto de qi, para alcanzar el Samadhi, o la unión con el todo.

En China las artes marciales toman conceptos de la filosofía y de la medicina tradicional China, y desarrollan un sistema para trabajar el qi, el Qi Gong (Chi kung), que sirve de base para el desarrollo de las artes marciales. Así, se destaca el templo Shaolin que además del Qi gong, integra la filosofía budista, la medicina tradicional China, y la meditación para desarrollar una de las artes marciales más integrales; el Shaolin Kung Fu. Más adelante, la filosofía Taoísta determina una vertiente de las artes marciales del que da origen al Tai Chi.

Todos estos sistemas de alguna manera terminan o incluyen el trabajo de la meditación. La meditación que históricamente proviene de la búsqueda del Samadhi (en el yoga), cuando llega a china se le da el nombre de Chan, y posteriormente se extiende a todo oriente popularizándose como el Zen.

Todos estos sistemas orientales incluyen el trabajo físico, para mantener el cuerpo saludable, siempre en relación al trabajo psicológico de la personalidad, el carácter y las emociones. Aspectos que en occidente se han abordado desde disciplinas como la medicina alopática y la psicología. Y que en la actualidad han dado lugar a numerosas especialidades que ayudan a ampliar el conocimiento, y que de alguna manera empiezan a ser el sustento científico-tecnológico de lo que los sistemas de pensamiento mas antiguos de oriente ya habían planteado.

Adicionalmente, en todos los abordajes del ser humano un aspecto fundamental es la alimentación, ya que ésta es una fuente de energía crucial para el adecuado funcionamiento de la vida. Es necesario tener en cuenta todas aquellas sustancias que ingerimos ya que son el sustento de nuestra energía vital; al respecto se han desarrollado disciplina como el ayurveda, medicina tradicional China, nutrición, farmacología, fitoterapia, etc.

Finalmente, una última consideración  es que en occidente hemos acuñado otro termino para denominar a todo aquello que produce el ser humano. El “arte” es el resultado de la interacción con el mundo en relación con nuestras percepciones, pensamientos y emociones, es decir la mente creativa que pone en acción el cuerpo físico para intervenir el mundo que nos rodea.